Los distintos tipos de indicadores pueden clasificarse atendiendo a diversos criterios. Pero la diferencia más general se refiere a las perspectivas de la organización y a los conceptos a evaluar.

Los indicadores responden a dos tipologías:

* Tipología 1. Según las perspectivas fundamentales de la organización:

· Indicadores financieros. Valoran conceptos tales como el crecimiento, la estabilidad, la rentabilidad y la creación de valor para los accionistas.

– Beneficio neto

– Dividendos

– Beneficio por empleado

– Rentabilidad del activo

– Índice de solvencia

– Facturación

· Indicadores de clientes. Muestran la situación de la organización con relación al mercado y a la competencia.

– Número de clientes

– Cuota de mercado

– Nuevos clientes

– Fidelización de clientes

– Pedidos/ofertas

· Indicadores de proceso interno. Calculan cómo la organización convierte las expectativas del cliente en productos finalizados.

– Producción neta

– Coste por producto

– Número de suministradores

– Índice de frecuencia

– Rechazos a proveedores

· Indicadores de aprendizaje y crecimiento. Calculan el liderazgo, la capacidad participativa y el crecimiento del personal en iniciativa y responsabilidad.

– Coste de la formación

– Absentismo

– Índices de huelgas

– Horas extraordinarias

– Número de sugerencias por empleado

* Tipología 2. Según el concepto que interese evaluar:

· Indicadores de proceso. Cuantifican aspectos del proceso. Este tipo de indicadores mide el funcionamiento del proceso desde una perspectiva organizativa y de la calidad de los procesos (muestran cómo se hacen las cosas). Algunos ejemplos de indicadores de proceso son:

– Tiempo de resolución de expedientes.

– Tiempo de espera en cola.

– Porcentaje de solicitudes de licencias de apertura sujetas a calificación ambiental.

– Lista de espera en días.

– Indicador de colas de expedientes.

· Indicadores de resultado. Evalúan los resultados finales de cada proceso. Por tanto, informan de la calidad del proceso (cuantifican los resultados de un proceso o actividad sin importar cómo se ha realizado). Algunos ejemplos de indicadores de resultado son:

– Número de asistentes a exposiciones en función del número de habitantes.

– Porcentaje de casos resueltos al mes.

– Grado de satisfacción de los resultados de los ciudadanos con un servicio.